Pocas técnicas de fisioterapia generan tantas preguntas como la punción seca. ¿Duele? ¿Es acupuntura? ¿Funciona o es moda? Respuestas claras, sin humo.
Qué es (y qué no es)
La punción seca es una técnica de fisioterapia que utiliza una aguja muy fina para desactivar puntos gatillo: zonas de fibras musculares contraídas que generan dolor local e irradiado. Se llama “seca” porque no se inyecta ninguna sustancia. Y no, no es acupuntura: comparte la aguja, pero su base es la neurofisiología occidental y se aplica sobre un punto concreto con un objetivo concreto.
Qué se siente
Al llegar al punto gatillo es habitual notar una respuesta de espasmo local — una contracción breve e involuntaria del músculo — acompañada de una molestia intensa pero muy corta. Las 24–48 horas siguientes puede quedar una sensación similar a las agujetas. Es normal y desaparece sola.
Para qué sirve de verdad
- Contracturas persistentes que vuelven una y otra vez
- Dolor cervical o lumbar de origen muscular
- Dolor referido: ese que aparece lejos de su origen real
- Sobrecargas del entrenamiento o del trabajo
El matiz importante: la punción seca funciona como parte de un plan, no como solución aislada. Si desactivamos el punto pero no corregimos la causa — un déficit de fuerza, una carga mal gestionada — el dolor volverá. Por eso en BOX55 siempre la combinamos con trabajo activo.
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